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la increible odisea de viajar siendo celiaco

La increíble odisea de viajar siendo celíaco

En agosto de 2023 decidimos hacer un breve viaje por el sur de Francia y País Vasco y tuvimos ocasión de comprobar la increíble odisea de viajar siendo celíaco.

Viajando sin gluten en Francia: consejos para celíacos en un entorno desafiante

Viajar puede ser una experiencia emocionante y enriquecedora, pero para las personas con celiaquía, explorar destinos con poca conciencia sobre esta condición puede resultar un desafío. Francia, famosa por su cocina rica y variada, puede ser un destino especialmente complicado para quienes siguen una dieta sin gluten. Sin embargo, con una planificación cuidadosa y algunos consejos útiles, es posible disfrutar de un viaje exitoso sin preocupaciones. Aquí tienes algunas sugerencias para viajar sin gluten en Francia:

Investigación previa:

Antes de tu viaje, investiga sobre los conceptos básicos de la celiaquía en francés. Aprende a explicar tu condición y los alimentos que debes evitar. Puede ser útil llevar contigo una tarjeta impresa en francés que explique tus restricciones dietéticas para mostrar en los restaurantes. Aún así, no es nada fácil hacerse entender a menos que domines la lengua de Víctor Hugo, como explicaré más adelante…

Alojamiento con cocina:

Opta por alojamientos que incluyan cocina o kitchinette. Esto te permitirá preparar tus propias comidas con ingredientes que conozcas y confíes. Busca apartamentos o casas de alquiler que te brinden la flexibilidad de cocinar sin gluten. Nosotros viajamos en caravana, así que ese tema lo tenemos bien resuelto.

Mercados y tiendas de alimentos especializados:

Investiga la ubicación de mercados locales y tiendas de alimentos especializados que ofrezcan opciones sin gluten. Estos lugares pueden ser una mina de oro para encontrar productos seguros y deliciosos para tu dieta. En mi caso, compré muy bien en Carrefour pero procuré llevarme el máximo de comida sin gluten desde España. ¡El maletero del coche iba hasta los topes!

Comunicación clara en restaurantes:

Al comer fuera, comunica tus necesidades de manera clara y directa al personal del restaurante. Utiliza la tarjeta impresa en francés que mencioné anteriormente. Explícales que debes evitar el gluten debido a razones de salud y pide sugerencias de platos sin gluten en el menú.

Platillos tradicionales:

Investiga la cocina francesa tradicional y identifica platos que naturalmente no contengan gluten o que puedan modificarse fácilmente. Por ejemplo, el ratatouille, el coq au vin y las ensaladas pueden ser opciones seguras si se comunican tus restricciones.

Aplicaciones y recursos en línea:

Utiliza aplicaciones y recursos en línea que ayuden a encontrar restaurantes y opciones sin gluten en la zona que estás visitando. Hay varias aplicaciones diseñadas para viajeros con restricciones dietéticas que pueden ser de gran ayuda. En este sentido, mi favorita es Find Me GF.

Precaución con la contaminación cruzada:

A pesar de tus mejores esfuerzos, la contaminación cruzada puede ser un riesgo en cocinas que no están familiarizadas con las necesidades celíacas. Siempre pregunta sobre las prácticas de preparación de alimentos y considera opciones más seguras, como platos simples y frescos.

Nuestra increíble odisea de viajar siendo celíaco

Conocedora de lo complicado de comer fuera siendo celíaco en Francia llevaba el maletero con una nevera portátil que contenía platos preparados como:

Y otros ingredientes como embutidos, yogures, galletas sin gluten para evitar comprar fuera de casa productos que podrían no ser del gusto de mi hija celíaca.

Igualmente había investigado en Internet nombres de restaurantes sin gluten recomendados por otros viajeros o comensales. A continuación entenderéis perfectamente lo complicado de viajar si eres celíaco y el significado del título del post: la increíble odisea de viajar siendo celíaco.

Sigue viendo el análisis de los restaurantes visitados:

Max à table (Bordeaux)

Burdeos es una maravillosa ciudad atravesada por el río Garona. Pudimos disfrutar de un clima menos caluroso que el de España y nos sacamos estupendas fotos en el Miroir d’eau.

No muy lejos de allí se encuentra prácticamente el único restaurante de Burdeos, quinta ciudad de Francia en número de habitantes, con opciones sin gluten y control de la contaminación cruzada: el Max à table.

Max à table (2 Pl. Saint-Pierre, Bordeaux) se define como restaurante conectado. En efecto, hay mesas en el exterior, en la misma plaza, pero las del interior son interactivas. Puedes hacer tu selección de platos tocando la mesa como si fuera una tablet, e incluso jugar mientras esperas a que te traigan la comida.

Las hamburguesas son muy ricas y también otros platos de carne y pollo. Mi hija celíaca disfrutó mucho también las patatas Cheesy frites.

Tienen buen control del contacto cruzado con gluten y además el local es dog friendly, por lo que nuestra perrita Mel pudo entrar con nosotros en el interior.

El único «pero» del restaurante es el precio que, sin ser elevado, es algo alto por la cantidad de comida que te sirven. Por todo lo demás, perfecto, repetimos dos veces.

La petite Moulerie (Arcachon)

La visita a Burdeos no puede ser completa sin visitar el precioso pueblo de Saint-Émilion y alguna de las bodegas donde se elaboran sus afamados vinos. Nosotros visitamos la pequeña bodega Château La Ranommée donde disfrutamos de un divertido paseo en segway entre viñas, una interesante explicación sobre el vino y, por supuesto, la obligada degustación.

Asimismo, no debe faltar una visita a Arcachon, precioso pueblo de veraneo de la burguesía francesa, a menos de una hora de Bordeaux (que significa «al borde de las aguas»). En Arcachon visitamos la villa de verano y la villa de invierno donde hay una colección de casas fantásticas, a cual más bonita.

En la APP Find Me GF vimos recomendado el restaurante La petite Moulerie (6 Rue du Professeur Jolyet, Arcachon). Allí indicamos a las camareras que nuestra hija era celíaca y que no podía consumir productos con gluten. Fue algo complicado que nos entendieran pero finalmente nos dieron la carta, donde estaban perfectamente identificados los alérgenos.

Pedimos ostras y mejillones, fresquísimos, con patatas fritas.

Suerte que se nos ocurrió preguntar si habían freído las patatas fritas en una sartén con aceite no contaminado de gluten…

La respuesta del servicio nos dejó atónitos…. «Puede ser que haya algo de gluten, pero muy poca cosa…». Nos retiraron el plato de la mesa cuando les advertimos que nuestra hija podría sentirse indispuesta si consumía esas patatas…

Peor aún fue descubrir que comentaban entre ellos, en francés, algo en referencia al gluten, en tono de burla. Parece mentira que haya gente que siga pensando que lo de la contaminación en los alimentos en un capricho…

Aparte de este incidente, los mariscos estaban muy ricos y pudimos disfrutar de la comida, a un precio muy razonable y a sólo 100 metros de la playa.

No dejéis de visitar la Duna de Pilat, la duna más grande de Europa, un espectáculo único.

Tatapas Gastroteka (Hondarribia)

Dejamos el camping de Burdeos para pasar 2 noches en Urrugne, en el País Vasco francés, a escasos kilómetros de la frontera con España.

Y nos fuimos de turismo por la maravillosa Hondarribia, con el río Bidasoa haciendo de frontera natural con Hendaya (Francia).

En una tienda de souvenirs preguntamos a la dependienta si estaban de fiestas a lo que nos respondió que el pueblo siempre está animado, y más si hay competición de traineras, que allí son aún más populares que el fútbol.

En este pueblo cenamos en Tatapas Gastroteka (calle Mayor, 31, Hondarribia), que habíamos descubierto buscando restaurantes sin gluten en internet. Tenía buenas críticas.

Aquí la carta también indicaba los alérgenos. Había dos tipos de patatas en la carta, unas con gluten y otras sin. Pedimos las segundas y el camerero nos dijo que efectivamente el producto es sin gluten («con eso no jugamos») pero que podía tener contaminación cruzada… Entonces, ¿por qué se etiqueta como apto?

Obviamente no las pedimos, pero sí otros platos como los tacos de res donde nos aseguraron que no había riesgo. Estaban buenísimos, lo mismo que los nachos con hummus de guisantes.

Hotel Restaurante Arguiñano (Zarautz)

Y no podíamos acabar mejor nuestro viaje que probando el Menú degustación de Karlos Arguiñano que, en octubre de 2021, publicó en su programa de televisión su versión de mi pastel de naranja y caramelo.

El Menú Degustación del Hotel Restaurante Arguiñano (Mendilauta Kalea, 13, Zarautz) es relativamente asequible teniendo presente la categoría del restaurador.

Es adaptable a personas celíacas y el trato y la ubicación del local es fenomenal.

Mi hija disfrutó un montón comiendo unos huevos estrellados con jamón ibérico y setas y un jarrete de ternera con cremoso de roquefort, pera al txacolí y Pedro Ximénez, aquí os dejo la foto.

Este artículo no pretende ser una crítica particular de los restaurantes citados sino una mera constatación de un hecho generalizado: que existen restaurantes que cumplen correctamente los protocolos de la celiaquía, pero existen otros que, por desinformación, no garantizan suficientemente que no existan trazas de gluten en sus platos. Debería exigirse una formación a todo el personal de restauración sobre alergias e intolerancias.

En resumen, viajar como celíaco en un lugar con poca conciencia sobre la celiaquía puede ser desafiante, pero con una buena previsión y una actitud positiva, puedes explorar y disfrutar de la belleza y la cultura de Francia mientras cuidas tu salud y bienestar. En España, tampoco tienes la seguridad de control absoluto de ausencia de gluten por lo que conviene siempre preguntar e informarse bien.

Con todo, no dejes de viajar si eres celíaco, extrema precauciones y disfruta con seguridad de los preciosos sitios que visites. De esta forma, no pasarás por la increíble odisea de viajar siendo celíaco.

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